Independencia Judicial

La independencia judicial es un principio fundamental del Estado de Derecho que garantiza que jueces, magistrados y tribunales ejerzan sus funciones sin sufrir interferencias, presiones o injerencias de poderes políticos, económicos, sociales o mediáticos. Su finalidad es asegurar que todas las personas tengan acceso a una justicia imparcial, imparcialidad que resulta imprescindible para la legitimidad y efectividad de la protección judicial de los derechos humanos.